miércoles, 6 de agosto de 2014

Estancados - Entrelazados

  Tengo tantas ganas de escribir. ¿Que pasa? ¿Que es lo que me pasa? No dejo de preguntarme cuanto soy capaz de dar por alguien a quien no le intereso. ¿O si? Ese es el problema con Matias, nunca soy capaz de distinguir lo que siente, lo que quiere, lo que le pasa. A veces me pregunto si el lo sabe, o si simplemente se encuentra en la misma situación que yo, intentando entenderse. Pero, yo lo quiero. Y estoy segura de eso, aunque nunca se lo dije. ¿Porque no soy capaz de mostrar lo que siento? Quiero ser totalmente transparente con el, pero no puedo. 
  Supongo que a eso nos reducimos: nos queremos en silencio. Como si decirlo fuera a arruinar todo, como si decirlo tuviera el poder de que las cosas cambiaran. Y tal vez es eso a lo que tanto miedo le tenemos, miedo al cambio, a lo nuevo. El nunca tuvo novio, y yo nunca... yo nunca tuve un amor correspondido. Si, si tuve novios, pero yo no fui capaz de quererlos ni la mitad de lo que quiero a Matias, ni un cuarto de lo que lo quise a Hernán. 
  Y si el no lo dice, y si yo no lo digo, ¿nos vamos a quedar en este lugar estancados para siempre? 

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